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Gestos sencillos que impactan

Dios nos llama a extender el Reino de los Cielos aquí en la tierra, y a hacerlo de una manera natural, en nuestro día a día.

Un testimonio que me tocó grandemente es el de Marcos Martins, finalista de “La Voz” en España. Él compartió en una reunión a la que pude asistir hace unos cuantos años cómo, en medio de esa oportunidad tan grande que se le había presentado, Él quería reflejar a Cristo de una manera auténtica.

Es por eso que, cuando el resto de concursantes del programa estaban nerviosos esperando a hacer la primera prueba de eliminación, Marcos les preguntó con total normalidad si querían que orase a Dios por ellos. Todos se quedaron extrañados, pero aceptaron, y sintieron tanta paz que, desde entonces, se convirtió en una costumbre el orar siempre antes de cada prueba. En otra ocasión, Marcos vio a una trabajadora de televisión llorando, y, al preguntarle qué le pasaba, descubrió que su padre estaba muriendo. De nuevo, Marcos se ofreció a orar tanto por ella como por su padre, y ambos oraron y lloraron abrazados.

Con gestos sencillos, Marcos trajo un poco del Cielo a esas vidas. Solo Dios sabe el impacto que tuvieron sus oraciones, su gentileza y su amor en esas personas, pero sin duda dejó una huella en esas vidas. ¡Gracias, Marcos, por ser un Milagro para otros!

Quizá te asusta nada más pensar en la posibilidad de hacer algo como orar por otros o hablar de Jesús fuera del contexto de la iglesia, pero, ¿por qué no hacerlo? La Biblia dice: “… y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15).

No hace falta que tengas una gran preparación, es suficiente con que estés atento/a para identificar necesidades a tu alrededor, y que desees bendecir a los demás: a través de una sonrisa cuando están serios; a través de palabras amables cuando están preocupados; a través de una oración cuando tienen un problema; o simplemente, compartiendo el amor de Jesús, y lo que Él puede hacer en ellos.

Querido(a) amigo(a), ¡hay muchas vidas que están esperando ser bendecidas por ti! Sé un canal de bendición para alguna de ellas en este día.